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   Hablamos con Edgar Adelmund


Se han cumplido tres años y medio desde que este holandés -amante de las comedias y las películas de acción- se hiciese cargo de liderar la sucursal española de la multinacional estadounidense. Un periodo en el que ha tenido que lidiar con la crisis del mercado y en el que ha aprendido mucho sobre nuestro país. “Una de las cosas que he descubierto en estos años que llevo en España, es el alto nivel de piratería y la falta de respeto que hay por la propiedad intelectual”, confiesa. Para alguien que viene de un país con una larga tradición democrática y una educación cívica envidiable, el marasmo español resulta chocante. “Esto es algo que no puede ocurrir en un país bien desarrollado y que no deja de sorprenderme. La piratería no solo afecta al vídeo, sino que también pasa con otros artículos. La falta de respeto es algo que me preocupa mucho, Parte de la culpa la tiene el gobierno, que debe tener entre sus prioridades educar a sus ciudadanos en esta materia”.


   Se agota la paciencia del mercado

Han pasado ya cinco meses desde que comenzó el año y el mercado sigue esperando esas medidas anunciadas por el gobierno para paliar la crisis que ha colocado a la industria del audiovisual al borde del abismo. A comienzos de junio, el decorado es mucho peor que en enero: siguen cerrando videoclubs, las salas de cine tienen menos espectadores, las productoras aparcan proyectos por no encontrarlos viables, desaparecen revistas especializadas, las oficinas del paro acogen a cientos de desempleados procedentes de nuestra industria... “Paciencia, hay que tener paciencia”, hemos oído decir últimamente a los implicados en la solución del problema. Pero la paciencia –que es de lo único que está subsistiendo el sector desde hace varios años–, como una vela, cada vez tiene menos cera y se apaga. El nivel de resistencia de quienes trabajan en el mercado, se debilita a marchas forzadas. La paciencia, por ejemplo, se le ha acabado a la industria de Hollywood, quien a través del Congreso de su país, ha manifestado por enésima vez que, en España, “La piratería en internet ha alcanzado un nivel epidémico”.
   La campaña de alquiler toma cuerpo


El pasado mes de febrero ANEMSEVI reunió en Madrid a las “fuerzas todavía vivas” del sector del vídeo, para presentarles un ambicioso proyecto: una campaña de fomento del alquiler (ver tmv 171). Tres meses después se puede decir que esa idea se va a convertir en realidad, gracias al consenso conseguido dentro de nuestra industria para apoyarla. Como toda estrategia publicitaria el tema de la financiación era uno de los más peliagudos a resolver. En la reunión de febrero se puso sobre la mesa la posibilidad de que se incrementase en un euro el precio de cada copia de alquiler, por lo que los videoclubs serían los verdaderos financiadores de la campaña. Para ello se pidió que las compañías colaborasen en la recaudación en origen de ese suplemento por unidad.


   Wilevan Mesnard es optimista


Aunque pudiera pensarse lo contrario, Francia es otro país en el que las descargas ilegales han devastado el parque de videoclubs. Nos lo confirma el máximo responsable del Sindicato de los Videoclubs de Francia (SVCF), al que hemos entrevistado. Sin embargo, la reciente aprobación de la “Ley Sarkozy” es un estímulo para todas aquellas tiendas que quieren superar las dificultades y prosperar en los próximos años. “La situación es parecida a la de España –empieza diciéndonos–: mucha piratería y numerosos videocubs que han cerrado, y mucha esperanza ante la nueva Ley. Y, sobre todo, confianza en que el videoclub evolucione y se modernice para fidelizar al cliente, con un mejor servicio, acciones de marketing, más disponibilidad de copias en la tienda, tarifas más interesantes para el cliente y menos penalizaciones por los retrasos”. Así lo ve este profesional, que repite que, si bien las medidas legislativas para disuadir a los piratas son fundamentales, las tiendas tendrán también que adaptarse a los nuevos tiempos.


   “Crepúsculo” arrasa en el mercado español


Para un mercado videográfico necesitado de buenas noticias, lo que ha conseguido Aurum con esta película, puede calificarse, sin riesgo de caer en la exageración, de histórico. En un sector que ha conocido tiempos mejores –no tan lejanos–, devastado por las descargas ilegales, la compañía ha vendido cerca de 120.000 copias en 14 días, 40.000 de las cuales durante el primero, casi 80.000 en 48 horas. Las descomunales cifras de la película son otra prueba de la solidez de esta franquicia literaria y cinematográfica que arrasa, entre jóvenes y no tan jóvenes, en todo el mundo, donde la película dirigida por Catherine Hardwicke se acerca ya a los 400 millones de dólares de recaudación global (unos 287 millones de euros). Una taquilla al alcance de muy pocas producciones.


   CIFESA en una colección única y exclusiva


Por primera vez en el canal de la venta directa aparece una Historia de CIFESA en formato DVD-Libro –15 de las mejores películas de su producción–, con un contenido redaccional que repasa la semblanza de la compañía y del periodo que le tocó vivir entre 1930 y 1960. Para ello han unido sus fuerzas tres organizaciones: el propietario de los derechos, Enrique Cerezo PC; la distribuidora de la obra, DIVISA Ediciones; y El Gran Caíd, editora de tmv y AGR, que ha escrito y diseñado la colección. Son muchos los atractivos que acompañan al conjunto de la obra –denominada “CIFESA: la antorcha de los éxitos”– y a cada entrega en particular, con un aire diferente a lo editado hasta la fecha en el mercado. Uno de los principales es la calidad de los discos, gracias a que las copias originales en celuloide han sido limpiadas y remasterizadas para que se puedan apreciar –en imagen y sonido– casi como cuando fueron estrenadas en cine.